La idea tras esta travesía es recorrer una de las zonas más auténticas del Alto Pirineo dividiendo el esfuerzo en dos jornadas: una primera aproximación con peso hasta la cabaña del Estany de Sotllo y, desde allí, un ataque a cumbre que una la Pica d’Estats con el resto de picos que cierran el circo.
El punto de partida será el aparcamiento de la Molinassa, al final de la pista que remonta desde Alins y Àreu. Desde aquí comenzaremos a caminar con mochilas completas para pernoctar en altura. Dejando atrás la zona arbolada y las inmediaciones del refugio de Vallferrera, el sendero irá ganando metros a lo largo del valle siguiendo el curso del río, hasta que la vegetación vaya desapareciendo progresivamente.
Nuestro objetivo de la primera jornada será el Estany de Sotllo, situado a unos 2.200 metros. A la orilla del ibón se encuentra una pequeña cabaña de piedra que servirá de campo base. Pasar la noche allí permite aclimatar, descansar unas horas y dividir el desnivel para poder iniciar la parte más exigente de la ruta al amanecer, con las primeras luces y mochilas ligeras.
La segunda jornada arrancará rodeando el ibón para enlazar con la cubeta del Estany d’Estats. A partir de este punto el terreno se vuelve exclusivamente mineral. El sendero asciende con pendiente continua por la pedrera que conduce al Port de Sotllo, el collado que marca la divisoria con la vertiente francesa.
Desde el collado, la ruta cruza brevemente hacia el norte para remontar en dirección a la cresta final. Siguiendo las trazas marcadas entre bloques de pizarra, alcanzaremos la cima de la Pica d’Estats (3.143 m).
Una vez en el cordal, la actividad continuará para completar la integral de las cumbres contiguas: el Pic de Verdaguer, apenas separado por un tramo corto de arista, la Punta de Gabarró y, regresando hacia el collado fronterizo, el Pic de Sotllo. Es un recorrido de alta montaña que enlaza estos tresmiles mediante tramos de cresterío sencillo pero roto y descompuesto, habitual en esta zona de la cordillera.
Finalizada la vuelta a las cumbres, descenderemos nuevamente hacia la cabaña de Sotllo para recoger el material de pernocta y emprender el camino de regreso valle abajo hasta la Molinassa. Una actividad completa, exigente en lo físico pero directa y lógica en su planteamiento.